De Chicago a San Francisco: así es el tren con el recorrido más extenso en Estados Unidos


Viajar de Chicago a San Francisco en tren es posible gracias al recorrido ferroviario más largo de Estados Unidos. El protagonista es el California Zephyr, un servicio histórico que conecta el corazón del país con la costa oeste atravesando montañas, desiertos y grandes llanuras.

Mientras la mayoría de los viajeros opta por el avión para cubrir esa distancia en pocas horas, el Zephyr propone dedicar casi dos días completos al viaje y convertir el trayecto en parte central de la experiencia. No es una opción rápida, pero sí una de las más lindas a nivel turístico en los Estados Unidos.

Con salidas diarias y más de siete décadas de historia, este tren se transformó en un clásico del turismo ferroviario estadounidense y en una referencia obligada para quienes quieren conocer el país desde una perspectiva distinta.

El viaje comienza en Chicago y avanza hacia el oeste atravesando las llanuras agrícolas de Nebraska, una postal típica del Medio Oeste. En este primer tramo, el tren permite ver cómo el paisaje urbano se diluye lentamente hasta dar paso a campos abiertos y pequeños pueblos rurales.

La llegada a Denver funciona como un punto de quiebre en el recorrido. A partir de allí, el Zephyr se interna en las Montañas Rocosas y comienza uno de los segmentos más impactantes del viaje, con ascensos prolongados, curvas cerradas y vistas abiertas sobre ríos y cañones.

El cruce del túnel Moffat, a casi 3.000 metros de altura en Colorado, marca el punto más alto del recorrido. Al salir del túnel, el tren acompaña durante horas el curso del río Colorado, que más adelante dará forma al Gran Cañón.

Luego de cruzar Utah y Nevada, el tren encara la Sierra Nevada. Tras ese cruce, el paisaje cambia otra vez y aparecen los bosques, los valles fértiles y las ciudades de California, hasta llegar a Emeryville, frente a la bahía de San Francisco.

Uno de los grandes diferenciales del California Zephyr es su vagón panorámico, con ventanales enormes que permiten seguir el recorrido casi como si se tratara de un mirador en movimiento.

El cruce del túnel Moffat, a casi 3.000 metros de altura en Colorado, marca el punto más alto del recorrido. Al salir del túnel, el tren acompaña durante horas el curso del río Colorado, que más adelante dará forma al Gran Cañón.

El recorrido completo del California Zephyr dura aproximadamente 52 horas, es decir, poco más de dos días de viaje continuo. El servicio opera todos los días, lo que facilita la planificación y permite adaptar el itinerario a distintos tipos de viaje.

A bordo, los pasajeros pueden optar por asientos reclinables o camarotes privados, según el presupuesto y el nivel de confort buscado. Hay coche comedor, servicio de snacks y espacios comunes pensados para pasar largas horas de viaje sin que se vuelva monótono.

Inaugurado en 1949 y relanzado por Amtrak en la década de 1970, el California Zephyr es heredero directo de la época dorada del ferrocarril en Estados Unidos.

Fuente: www.clarin.com

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